jueves, 27 de diciembre de 2007

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Navidades 07


MERCADILLO DE LA SOLIDARIDAD

Del día 26 de noviembre hasta el 5 de diciembre, se ha organizado el mercadillo de la solidaridad en los diferentes centros educativos del barrio. Es una actividad que pretende dos objetivos: Sensibilizar a la comunidad educativa de las carencias y los problemas de países lejanos al nuestro y recaudar fondos para paliar las deficiencias educativas de un centro hermanado de Nicaragua. Es un centro ubicado en una zona rural cercana a la ciudad nicaragüense de León.

La actividad consistía en impartir unas charlas a los alumnos a cargo de TERESA PASCUAL, profesora jubilada del IES Luis Buñuel, con el tema “El Tololar, historia de un hermanamiento”, y otra charla a cargo de JULIO ESCARTÍN, profesor del IES J.Mª Blecua con el tema “Comercio justo”. Para concretar este segundo tema ha tenido lugar durante los recreos el “mercadillo solidario” con productos fundamentalmente de comercio justo, con el ánimo de defender los derechos sociales de millones de personas.

Con esta estupenda tarea, todos nos damos cuenta de la importancia de la solidaridad con los menos favorecidos y frenamos de nuestra mente el afán mimético consumista con que nos preparamos para navideños. estos días

Desde estas líneas agradecemos y felicitamos a los Colegios públicos y A.M.P.A.S. de La Almozara, Jerónimo Zurita y Puerta de Sancho; a los IES Andalán y Luis Buñuel, así como la colaboración de la Junta Municipal de “La Almozara”, por esta CAMPAÑA DE LA SOLIDARIDAD EN NUESTRO BARRIO.

viernes, 14 de diciembre de 2007

ÉRASE UNA VEZ (RELATOS DE ALUMNOS DE 1º ESO)

EMMA Y EL TESORO

por Mª Pilar León







Érase una vez una niña de trece años llamada Emma que pasaba los fines de semana en casa de su abuela, en el pueblo.
Una mañana lluviosa y aburrida, decide subir al desván en busca de alguna emoción. Y lo consigue, porque encuentra un mapa en el que se explica dónde hay un tesoro.
Emma pasa una odisea para encontrar la salida del pueblo, recorre un bosque, oye aullidos, abre un mausoleo con una puerta oxidada y llena de telas de araña, para dar con dos momias con ricas vestiduras, armas y un pequeño cofre. Siente miedo, emoción y un temblor de piernas que le impide andar, pero tiene que correr con el pequeño tesoro, el cofre, sin saber qué puede ser.
Llega al pueblo y por fin abre el cofre. La desilusión se apodera de ella, después de todo lo pasado y sólo hay un papel y un lapicero. Lo piensa mejor y cree que no está mal, con ello puede escribir mil historias aventuras. Sube a la sala y empieza a escribir.



FERMÍN ICUERPO Y EL GRAN TESORO DEL RETRETE

por Ignacio Cuiral
Fermín Icuerpo era un niño muy enano. Un día, se encontró en el baño del instituto con un detective privado que se llamaba Pancho Colate. Al salir del baño, Fermín se cayó por el retrete porque se resbaló con una pastilla de jabón y fue a parar a las cloacas romanas.
Pancho Colate, que para entonces ya había salido del instituto, no se dio cuenta de por donde andaba y también se cayó en una alcantarillas de unas obras. Fue a parar a la misma cloaca ramana de Fermín. Se encontraron y, aunque se dieron un buen susto, se reconocieron y se hicieron grandes amigos. Sortearon muchos obstáculos y trampas y encontraron un gran tesoro.
Donaron el noventa y nueve por ciento del tesoro a ayudas humanitarias, se quedaron con el uno por ciento y se compraron una casa en Hawai, dos yates, un jet privado y tres deportivos.







UNA HISTORIA DE TERROR


por Pablo Luna




Un día la maestra de clase preguntó:
-¿Queréis contar una historia?
-¿Puede ser una historia de terror?, dijo Albertina.
-¿Te animas?, preguntó la maestra, ¿a tus compañeros no les dará miedo?
-¡No!, dijeron todos.
Albertina contó una historia de un mago que volvía a la gente invisible y que hizo desaparecer a un chico. La historia estaba muy bien contada y a muchos les dio miedo.
-¿Y cómo termina la historia?, preguntó la maestra.
-No sé, dijo Albertina, pregúntale a Filiberto.
La maestra llamó a Filiberto. Pero no aparecía por ningún lado.
-¿No habrá sido el mago?
Y nadie dijo nada, pero muchos pusieron cara de miedo. Al final, la maestra gritó fuerte: ¡Filiberto!, y muy bajito se oyó: "¿Qué pasa?".
Nadie se dio cuenta de dónde provenía la voz, hasta que la maestra dijo:
-Albertina, abre el armario.
Albertina abrió el armario y...¡allí estaba!
Cuando abrieron el armario, apareció Filiberto allí dentro.
Entonces la maestra dijo:
-Muy buena historia de terror, con actuación y todo. Ahora le toca a Maximiliano.
Pero Maximiliano no estaba en clase. Todos creyeron que había sido el mago, hasta que la maestra buscó detrás de la puerta y allí estaba escondido Maximiliano, muerto de risa.
-¡No quiero que desaparezca nadie más!, dijo la maestra.
-Pero, señorita, ha desaparecido uno más...
-¿Quién?, preguntó la profesora asustada.
-Pablo, dijo Albertina.
Se pusieron a buscar por todos lados pero nada. Albertina se puso tan nerviosa que no podía quedarse quieta. Maximiliano quiso llamar a su madre...Hasta que Albertina dijo:
-Señorita, ¿no se acuerda de que Pablo ha faltado a clase?

SLAPY

por Sandra Rivas

Había una vez dos hermanas que, yendo por el pueblo con sus bicicletas, se encontraron con un muñeco que se llevaron a casa y que llamaron Slapy.
A la mañana siguiente, fueron al colegio y cuando regresaron, Raquel, la hermana mayor, leyó una nota que Slapy tenía en el bolsillo de su chaqueta. Le pareció ver que el muñeco movía los ojos y pestañeaba.
Después de comer, cuando subieron a su habitación, vieron que Slapy estaba sentado encima del escritorio. Slapy les dijo que si no le obedecían, le caería una maldición a algún ser querido. Asustadas, lo cogieron de brazos y pies y lo tiraron a las obras de la casa de enfrente a la suya. El muñeco intentó escaparse, pero no pudo. Ellas lo soltaron cuando una apisonadora estaba a unos poquitos centrímetros. Slapy quedó destrozado.
Cuando volvieron a casa, sus padres habían regalado a su hermana menor, María, otro muñeco igual que Slapy...

jueves, 3 de mayo de 2007

Cuento masai


Un día, el elefante le dijo al dios de la lluvia:

-“Te sientes muy orgulloso de haber cubierto de verde la tierra, pero si yo arrancara toda la hierba y todos los árboles y todos los arbustos, ya no quedaría nada verde. Que harías entonces?

A lo que el dios de la lluvia contestó:

-“Si yo suprimiera la lluvia, tampoco habría nada verde, y tampoco tú tendrías nada que comer. Y entonces, qué harías Elefante?

El elefante se quedó un momento pensativo, y, a golpes de trompa, comenzó a arrancar todos los árboles, los arbustos y la hierba, en clara señal de desafío.

El dios de la lluvia hizo que dejara de llover y pronto el desierto se extendió por todas partes.

Al cabo de los días, el elefante se moría de sed, desesperado, cavaba en los lechos de los ríos, tratando de encontrar agua.
Al final, se rindió y le lloró al dios de la lluvia.

-“He sido soberbio, y me arrepiento. Por favor, no lo tengas en cuenta, y haz que llueva de nuevo.

Pero el dios de la lluvia permaneció en silencio.

Los días seguían pasando, cada uno aportaba un poco más de calor que el anterior.

El elefante mando al gallo para que intercediera por él ante el dios de la lluvia.

Después de mucho buscar, el gallo lo encontró escondido detrás de una nube, y le suplicó que hiciera llover. Tanta insistencia y elocuencia tuvo el gallo, que el dios de la lluvia se ablandó y prometió enviar un poco de lluvia.

Así lo hizo y la lluvia que cayó formó una pequeña laguna cerca de la casa del elefante.

Al día siguiente, cuando el elefante salió a comer le encargó a la tortuga que vigilase el agua empantanada...

-“Si alguien se acerca y quiere agua, le dices que es mi reserva personal, y que nadie puede beber de ella.

Y dicho eso, se marchó a buscar su comida. En cuanto se hubo ido, los demás animales, sedientos, se acercaron a la laguna, deseosos de beber agua, pero la tortuga, siguiendo las instrucciones, no les dejó beber.

Pero en cuanto llegó el león...

En cuanto llegó el león, apartó a la tortuga, sin dejarse impresionar por su discurso, y comenzó a beber agua; los demás animales, animados por el ejemplo, se acercaron de nuevo, dispuestos a beber.

Cuando el elefante regresó a su casa, no quedaba más agua en la laguna, riñó a la tortuga por no haber sabido cumplir con la labor que le había encomendado. La tortuga trató de disculparse, y explicar que ella no era más que un pequeño animal, a quien nadie le debía respeto. Que podía hacer ella ante todos los animales sedientos?

El elefante con gran furia, alzó su pata delantera, dispuesto a aplastar a la tortuga, pero, por suerte, su caparazón la protegió.

De repente, entre las nubes, se alzó una voz, la del dios de la lluvia, que les dijo:

-“No sigáis el ejemplo del elefante, no desafiéis a quien es más poderoso, ni destruyáis lo que podáis necesitar en un futuro, no encarguéis al más débil a que vigile vuestras pertenencias, ni castiguéis a un servidor inocente.
Y sobre todo, no seáis orgullosos ni tratéis de quedaros con todo, dejad que los necesitados compartan vuestra buena suerte.

La Poesía del Dios de la LLuvia

Me gustas simplemente
por el sabor de tu frente
aunque no soy indecente
te llevo siempre en mi mente

Si llueve en tu tejado
siempre me veo reflejado
con Neptuno me enfado
y a Poseidón le halago.

Bajando la persiana
vendrás hoy o mañana
y si no tienes mala gana
no te metas en la cama

En el desierto de Nubia
si miras al cielo
verás la lluvia, en cambio,
en el suelo, verás tu pelo

Legolas 1º A


miércoles, 2 de mayo de 2007

El frondoso árbol



En invierno pelado, nevado
en primavera fresco, florecido
en verano seco, soleado
y en otoño naranja, decaído.

Pasa un perro a su lado.
Se acerca al árbol frondoso,
Ladra y ladra el condenado
tumbado se queda el soso.

Llega la noche, ha oscurecido
se marcha el perro, hace frío.
¿Volverá el perro enamorado
de ese árbol tan querido?

sábado, 14 de abril de 2007

Dinópolis


Llegamos a Zaragoza, ya noche cerrada, en un autobús de dos pisos y con una lluvia pertinaz. Pero el día empezó a las 7,30 de la mañana cuando todos los alumnos y alumnas de primero nos dispusimos a emprender un viaje a Dinópolis, al mundo de los sueños, al mundo del pasado, a buscar aventuras entre los recovecos de la historia y de la paleontología. Amenazando lluvia durante la jornada, no fue pretexto para visitar los territorios, misteriosos unos y sugestivos los demás. Hay que reconocer que la presentación de los escenarios es a veces tan exuberante que se pierde la idea principal y los conocimientos se diluyen en formas y colores realistas y asombrosos. De cualquier forma las imágenes todavía están grabadas en nuestra mente y están ayudando, por la observación, a un aumento del vocabulario útil en algunas asignaturas.
Pregunta: ¿Quiénes son los chicos y chicas de la foto? ¿Qué significan las palabras destacadas?